Pequeños interruptores


Dicen que se volvió loco después de estar más de treinta y tres horas seguidas programando. Yo no soy programador, así que no puedo imaginarme en qué consistía lo que estaba haciendo. Pero sí puedo contar lo que empezó a decir tras volverse loco:

El mundo es un entorno de pruebas. Una copia de seguridad del mundo real.

El peligro de las ideas que tienen las personas que se vuelven locas es que son como pequeños gusanos, pequeñas lombrices que se introducen en tu cabeza y te van taladrando el cerebro sin que te des cuenta. Diminutos interruptores.

Un día despiertas y te empiezas a fijar en cosas que antes no habías notado. Pequeños fallos de la realidad de los que solo tú eres consclente, piezas que no encajan. No le das mucha importancia, pero están ahí. Y también sabes que no debes hablarlo con nadie.

Piensa en lo que dijo el programador. Piensa por un momento que fuera verdad. Que todo lo que conocemos no es más que una copia de otro mundo, con el único objetivo de hacer pruebas que allí no podrían realizarse. ¿No explicaría eso muchas cosas de nuestro mundo? 

Afortundamente, es solo una 1dea delirante que tuvo una persona tras volverse loca. Y la locura no se contagia.


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